Paulina Luisi. Precursora y Síntesis

© Marisa Ruiz
INTRODUCCIÓN

Paulina nació en 1875, por azares del destino, en la ciudad argentina de Colón, aunque la mayor parte de su vida, desde los 12 años, vivió en Montevideo y siempre se reconoció como uruguaya.? Como era el Uruguay en que Paulina creció y paso sus años mas definitorios,adolescencia y primera juventud? No es nuestra intención hace r una descripción histórica global, solamente priorizaremos la atención en como obraba y pensaba ese Uruguay en relación con la mujer y las respuestas de esta a esa situación.

A fines del siglo XlX (1), se había ido transformando el modelo demográfico imperante y la mujer había comenzado a tener menos hijos, con el aval de la sociedad, dejando de cumplir exclusivamente con el papel de simple reproductora.Esto de alguna manera, le abrió el camino hacia otros oficios. El ya clásico de empleada doméstica, de lavanderas, planchadoras y entrar de "fabriqueras" en Montevideo y en los saladeros del litoral.

También se emplearon como telefonistas y maestras. Se puede percibir que estas tareas eran continuación de sus roles sexistas y en el caso de las obreras también de "la avidez del naciente capitalismo industrial por una mano de obra abundantisima y muy barata"(2).

Nuestro país, que ya comenzaba a tener una incipiente clase media (compuesta por un numero importante de inm igrantes) le ofrecía a las mujeres de esa clase y de la clase alta, el camino de la enseñanza como forma de promoción social y en algunos casos, de independencia económica.

El batllismo también colaboró con ese "despegue" de la mujer, por su radicalismo, su anticlericalismo y su reformismo humanista. Esto se tradujo en las leyes del divorcio de 1907 y 1913, favorables a la mujer; en proyectos (que en eso quedaron) de otorgarle el derecho al sufragio; en el de la creación de la Universidad de Mujeres (sección especial dentro de la Enseñanza Secundaria y Preparatoria). Todo esto estaba teñido de una actitud paternalista, cuyo principal exponente filosófico Carlos Vaz Ferreira, afirmaba que "el ideal no era igualar la condición del hombre y la mujer, sino corregir o compensar la desigualdad"(3). Desde el punto de vista legal, la mujer era totalmente dependiente, una especie de eterna "menor de edad" ya que pasaba de la tutela del padre a la del marido, sin derechos políticos ni civi les.

Frente a este panorama, las mujeres ya habían comenzado a organizarse y luchar por demandas especificas, desde fines del XlX y principios del XX. La fundadora mas reconocida de estos movimientos fue María Abella de Ramírez, que en el Congreso Internacional de Libre Pensamiento (Buenos Aires, 1906), presentó un programa mínimo de reivindicaciones femeninas.

Si bien existió una fuerte participación de mujeres de clase media y alta en las luchas feministas de la época (sobre todo p or los derechos políticos), las mujeres de la clase obrera no se mantuvieron al margen de estas agitaciones. Ellas se organizaron en sociedades de resistencia y protagonizaron huelgas (las cigarreras y cigarreros en 1902, las costureras en 1905). En este medio obrero, tuvo incidencia la ideología anarquista (en estos momentos mayoritaria en el movimiento obrero), que cuestionaba las bases de la familia burguesa y la subordinación de la mujer al sistema patriarcal.

LA VIDA

Es en esta sociedad, tan someramente descrita y en ese medio, que crece Paulina Luisi. Era hija de inmigrantes muy especiales. Su madre, francesa, había luchado por el voto femenino y la enseñanza laica; su padre, italiano, un masón garibaldino, profundamente liberal, fueron las primeras y mas hondas influencias que recibió en su vida. En esta familia tan singular, recordaremos a sus hermanas Clotilde (primera abogada) y a Luisa, famosa poeta.

Paulina se recibió en 1890 de maestra y siguió estu diando medicina (estudiaba y trabajaba), recibiéndose de médica en 1908. Fue la primera uruguaya médica y realizo una brillante carrera, entre la burla e incomprensión de muchos de sus compañeros y algunos profesores. Existen testimonios(4) y poseemos la imaginación suficiente para comprender esa lucha cotidiana al estudiar una profesión privativa de los hombres y vinculada a uno de los poderes mas cerrados de la sociedad. Luego de recibida, instaló un consultorio para mujeres y niños (inteligente concesión a los prejuicios de su época) y es en esta etapa en que "se perfila lo que hará y será Paulina a lo largo de su vida : educadora, médica, feminista y política".(5)

El país comenzó a agitarse en 1915, con el tema de la reforma constitucional planteada por el batllismo, que proponía el otorgamiento del voto masculino universal. Esta coyuntura fue aprovechada por las sufragistas, que, conducidas por Paulina, fundan en 1916 el Consejo Nacional de Mujeres, un instrumento para coordinar sus demandas. Las campañas sufragistas levantan criticas entre los conservadores. El Partido Nacional se expresaba así a través de su diario La Democracia "nada mas desemejante y antietico que el hombre y la mujer. Por otra parte ¿quien ha conferido la supremacía política al hombre?. Nadie; ese estado de cosas se ha producido gradual y lógicamente por el desenvolvimiento natural de los hechos. El hombre ha ido ocupando en todas las sociedades (...) bajo todos los soles, funciones directivas y las m ujeres de subordinación y obediencia. Algo, pues, que escapa a las leyes humanas (...) ha actuado sin cesar sobre las sociedades, formándose el estado de cosas, que se quiere reformar de un plumazo".(6)

Pero no es solamente desde las filas conservadoras que se ataca a las sufragistas. También las anarquistas las censuran, acordes con su ideología anti-Estado y todo lo que a este legitime. Además tildaban de "burguesas" estas batallas. Paulina, que ya había elegido políticamente la opción socia lista, entendió que la lucha por el sufragio no se agotaba en si misma, como creían muchas compañeras del Consejo. En 1919, fundo la Alianza Nacional de Mujeres, con fines mas amplios que los del Consejo, como mejoras sociales y con participacicn mas activa de las trabajadoras.

No solamente las anarquistas criticaban; también desde "Justicia", órgano de prensa del Partido Comunista: "Ninguna actividad liberadora-por mas inteligente que sea-podrá en la sociedad capitalista evitar que la mu jer este sujeta a tal dependencia... la mujer tiene obligaciones dobles... nosotros afirmamos nuestra fe de siempre en la liberacicn de la mujer obtenida solo a condición del cambio de régimen"(7).

Paulina realizo numerosos viajes a Europa. En algunas ocasiones a eventos feministas como el del Consejo Internacional de Mujeres, en Cristania, Noruega (1920); en otras como delegada gubernamental a la Liga de Naciones, participando en encuentros internacionales sobre temas como: desocupación, tr ata de blancas y niños, desarme. En el curso de estas reuniones conoció a la persona que fue su relación afectiva mas importante: Magalhaes Lima, ministro de RREE de Portugal. Nos interesa destacar esto, porque pretendemos mostrar otra faceta de su personalidad, su profunda y exquisita afectividad. Esto lo han testimoniado sus amigas también ".. en sus cartas firmaba "aguela" para salvar mejor la familiaridad de la expresión y volcaba en ellas una dulzura nacida en quien sabe que fuentes recónditas y profundas"(8).

Cuando, buscando material para este artículo, examinábamos su cajas de documentos y fotos en la Biblioteca Nacional, nos llamó la atención una serie de postales de un Hogar de Hijos de Refugiados en la España Republicana. Paulina había colaborado activamente en la lucha del pueblo español y mas específicamente en tareas vinculadas a ayudar a la niñez. Mirando esas postales y los rostros de los niños y niñas, nos preguntamos si su opción de no ser madre, no había sido tomado debido a los prejuicios de la época, ante la imposibilidad de compatibilizar la maternidad con su estilo de vida.

Su actividad política no estuvo exclusivamente centrada en el feminismo. También fue antifascista de primera línea y combatió contra la dictadura de Terra. En 1938, en las primeras elecciones que las mujeres pudieron votar, impugnadas por sectores democráticas y abstencionistas, Paulina expreso su preocupación sobre que el voto de la mujer no fuera cooptado por los sectores cons ervadores.

Las semillas plantadas por Paulina (muerta en 1950) rebasaron su época y están presentes junto al actual y promisorio desarrollo del movimiento feminista uruguayo. Las mujeres uruguayas retomamos sus banderas y seguiremos bregando para que muchos de los ideales que Paulina no alcanzo a ver, se concreten en este Uruguay de fines del siglo XX.

CITAS

1) Nos referimos a la hipótesis de José Pedro Barran y Benjamín Nahun, en El Uruguay del 900, Montevideo, Edic iones Banda Oriental, 1979. Según esta hipótesis, a fines del siglo XlX se suplanta el modelo demografico vigente en el siglo XVlll y gran parte del XlX, caracterizado por un alto crecimiento vegetativo y grandes oleadas inmigratorias. Durante la vigencia de este primer modelo, a diferencia del segundo, la familia buscaba una numerosa prole, lo que era socialmente bien visto.

2)Barran-Nahun op cit p 75

3)Sapriza, Graciela y Rodriguez Villamil,Silvia Mujer, Estado y Política en el Ur uguay del Siglo XX. Montevideo.Ediciones Banda Oriental,1984. p48

4)Sapriza, Graciela. Memorias de Rebeldía.Montevideo. Punto Sur/GRECMU. 1989. cap Paulina Luisi.

5)Sapriza op cit p 13

6)Barran-Nahun op cit pp87-88

7)Sapriza op cit p13

8)Sapriza op cit p14

9)Marpon,Josefina."Paulina Luisi: Una personalidad brillante y singular". Conferencia pronunciada en el acto de homenaje de la Unión de Mujeres de la Casa del Pueblo", Buenos Aires s/f, p9 < P>10)Sapriza op cit p16


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